APORTES DE LA SUNNA EN EL PROCESO DE PAZ Y POSCONFLICTO



Por: Sherezada


Salam aleikum wa rajmatullah wa barakatuju, todas las alabanzas son para Allah el Clemente y el Misericordioso. La paz y las bendiciones sean con el Profeta Muhammad, familia y todos aquellos que le siguen de la manera correcta hasta el día del juicio final.

Hace 5 años fui a estudiar árabe en Egipto, en la tercera lección tuve que aprender sobre la familia del Profeta Mujamad (byp), y tuve que leer su biografía, cuando llegué a la hégira, la emigración que da paso a la época más gloriosa del islam me senté a llorar porque para mi fue doloroso descubrir que el profeta (byp) había sido desplazado, que había sido exiliado de su propio pueblo por la violencia, por persecución. La agencia de la ONU para desplazados ACNUR ha calificado a Colombia como el segundo país con mayor número de desplazados por actos violentos del mundo, solo después de Siria, ¿Para cuántos de los que estamos aquí el desplazamiento no es una cifra sino un recuerdo? La remembranza de correr, solo para salvar la vida, dejando atrás seres queridos, recuerdos, amigos, posesiones…
Cuando leía como el Profeta huía en el desierto, como sus enemigos le pusieron un precio de 200 camellos, como se escondía de los más agiles cazadores, esos que podían olfatear en el aire lleno de arena a una presa, cuando leí que su vida pendió de la frágil tela de una araña y del efímero nido de un pájaro, cuando su amigo y compañero Abu Baker (Que Allah esté complacido de él) tuvo miedo y dijo: “¡Oh Mensajero de Dios, si uno de ellos hubiese mirado hacia sus pies nos hubiese visto!” El Profeta le respondió: “¿Qué piensas de dos cuyo tercero es Dios? No temas, de hecho Dios está con nosotros”. (Sahih Al-Bujari). Fue entones que me di cuenta que la sunna, el ejemplo del Profeta (byp), viene de un ser humano que ha sufrido como nosotros, pero que a pesar de todo lo que le sucedió hizo lo correcto, y que esa es una de las razones para seguirla.
Ser musulmán es creer que no hay divinidad sino Dios y que Mujamad es Su mensajero, la segunda parte de esta declaración de fe significa varias cosas, entre ellas seguir la sunna del Profeta Mujamad (byp), es decir su ejemplo y su forma de ser, tal como ha sido registrada por los sabios.
La sunna es la segunda fuente del Islam, la primera es el Corán, y las dos se complementan de manera maravillosa, el Corán nos exhorta a cumplir con las ordenes de Dios y la sunna nos muestra como hacerlo, es una guia completa a la que tenemos acceso, y esta es universal y atemporal, quiere decir esto que se aplica en todos los momentos y en todos los tiempos.
Cuando nos hacemos musulmanes lo hacemos conscientes de que debemos seguir la sunna, pero no sabemos lo que esto significa realmente sino hasta que empezamos nuestro proceso de islamización, es decir, hasta que el islam impregna cada una de las horas de nuestra cotidianidad. En este proceso se hace necesario estudiar, aprender sobre nuestra religión.
En el momento en el que estamos frente a una decisión algunas personas la toman de manera visceral, siguiendo sus instintos, o algunas personas consultan sus amigos, familiares, escuchan opiniones. Pero ¿Qué debe hacer el musulmán? Las decisiones del musulmán no deben ser respondidas desde: a mi me parece, yo opino, sino desde aquellas cosas que nos acercan como creyentes a Allah subjana wa taala, y estas están contenidas en las órdenes del Corán, o en el ejemplo de la sunna del Profeta (byp).
Lo primero es pedir la guia de Allah, subjana wa taala, por medio de la dúa, lo segundo buscar en la sunna, debe preguntarse ¿hay algo en la sunna sobre este asunto? Y para hallar la respuesta estudiar o preguntar a los sabios.
La Paz es uno de los temas relevantes en el Islam, el sabio Ibn Al Qaim definió la paz dentro del islam de la siguiente manera: “La palabra ‘paz’ implica dos conceptos: ‘La Paz’ es uno de los bellos nombres de Dios, y al mencionarla en el saludo significa: ‘Que las bendiciones de Dios desciendan sobre ti’. El otro concepto es que ‘Paz’ significa ‘seguridad’.
La paz es tan importante que uno de los nombres del Paraíso es la morada de la paz:
Dios convoca a la morada de la paz 10:25
Ellos tendrán una morada de paz junto a su Señor, Quien es su Protector, como recompensa por sus obras. 6: 127
En recompensa por las obras buenas que solían hacer. No oirán frivolidades ni incitación al pecado, tan solo la palabra: “¡Paz!, ¡paz!” 56: 24-26
Y la paz es parte de la recompensa de los creyentes:
Quienes hayan creído y obrado correctamente serán introducidos en jardines por donde corren ríos y donde morarán por toda la eternidad, con el permiso de Dios. El saludo allí será: ¡Salam [paz]! 14:23
La orden de preferir la paz es clara en el Corán:
 Si se inclinan por la paz, acéptala tú también y encomiéndate a Dios. Él todo lo oye, todo lo sabe. (Corán 8: 61)
Esta no es la única aleya al respecto, la orden se repite:
El castigo se aplica a los dos que lo cometen [hombre y mujer]. Pero cuando se arrepientan y enmienden, déjenlos en paz. Dios es Indulgente, Misericordioso. (4:16)

El Corán también nos dice como debemos comportarnos con aquellos que son victimarios:

Apártate de ellos y [no respondas a sus ofensas, sino que] di: “¡Paz!”, ya habrán de saber [cuál será su destino]. 43: 89
Los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan sobre la faz de Tierra con humildad, y cuando son increpados por los ignorantes les responden [con palabras de] paz. 25:63
La paz es una orden de Allah en el Corán.
Entonces vamos a la segunda fuente, veamos que se puede encontrar en la sunna del Profeta que se aplique al momento actual de Colombia.
Volviendo a la lectura de la vida del profeta, después de ser desplazado de Meca a Iazrib el profeta asumió el liderazgo. Les puedo decir que leyendo como levantaba esa ciudad de Iazrib, que luego sería conocida simplemente como Medina, como él y sus compañeros crearon una sociedad donde antes solo había odios y rencillas, yo esperaba impaciente el momento de la revancha. Si. Quería leer la parte en donde el Profeta (byp) espada en mano y sobre un corcel regresara triunfante a Meca a hacer pagar con sangre los desagravios que había sufrido tanto él, como su familia y sus seguidores. Leía esperando venganza.
Entonces llegué a una parte en la que pensé que la sangre sería inevitable:  en el año sexto de la hégira, los musulmanes que habitaban Medina quisieron visitar la mezquita sagrada de Meca, es decir la kaaba, y por eso iniciaron su peregrinación. Fueron
1400 musulmanes encabezados por el Profeta, que no buscaban guerra ni revancha, solo peregrinar a la kaaba. Entonces en el sitio de Dil Jilaifa el profeta (byp) se enteró que los mecanos cerraban el camino y estaban dispuestos para una batalla, en lugar de ir a su encuentro prefirieron seguir el camino de peregrinación dando un rodeo. Cuando el encuentro fue ineludible no se dio una batalla, en su lugar se enviaron mensajeros de parte y parte hasta lograr un acuerdo, esto es conocido como el pacto de Hudaibia en el que se estipularon cinco puntos:
1.       Los musulmanes regresarán esta vez a sus hogares pero podrían volver el próximo año y permanecer en La Meca solamente tres días.
2.       No vendrían armados excepto con sus espadas envainadas y guardadas en sus equipajes.
3.       Las actividades bélicas se suspenderían por diez años, en los cuales ambos bandos vivirán en paz sin combatirse mutuamente.
4.       Si alguien de Quraish quería unirse a Muhammad sin el consentimiento de Quraish, tendría que ser devuelto a Quraish; pero si cualquier seguidor de Muhammad quisiera retornar a Quraish podría hacerlo sin ser devuelto.
5.       Quien quiera hacer un convenio con Muhammad o unírsele tendrá la libertad de hacerlo, del mismo modo quien quiera hacerlo con Quraish también lo podrá hacer. 

Algunos compañeros del Profeta (byp) vieron este acuerdo como algo desventajoso, porque tenían ya el poderío militar para ir a la guerra sin temor, además superaban en número a los quraish; a pesar de las desventajas del pacto el Profeta lo aceptó, porque estaba aplicando el concepto de Istihsan, que significa “buscar el bien común”.
En el islam siempre se debe buscar el bienestar de la mayoría, sin ofender o maltratar al individuo, pero si teniendo en claro que la sociedad prima. Así pues, si se presenta un acuerdo en donde se cumplen las leyes de Allah y se beneficia la sociedad en conjunto, se le conmina al individuo musulmán a aceptarlo.  
Al cesar las hostilidades después de firmar este pacto, los musulmanes de Medina pudieron enfocarse en expandir el Islam en zonas donde antes no habían podido llegar, un acuerdo, que parecía inconveniente en principio rindió grandes frutos para el Islam. Además, al firmar un pacto con kuraish los musulmanes fueron reconocidos como una fuerza política, y personas, grupos que habían tenido curiosidad sobre el islam pudieron visitar Medina para hablar con el profeta sin miedo.
Uno de los puntos que parecía más desfavorable el de: Si alguien de Quraish quería unirse a Muhammad sin el consentimiento de Quraish, tendría que ser devuelto a Quraish; pero si cualquier seguidor de Muhammad quisiera retornar a Quraish podría hacerlo sin ser devuelto. Resultó ser de gran importancia y beneficio para los musulmanes, ya que los musulmanes que fueron devueltos a Meca se convirtieron en polos de islamización que ayudaron a que el islam se difundiera dentro de la ciudad que lo pretendía contener.
Si se fijan, solo Al-lah es el conocedor de cómo se desenvuelven los asuntos humanos. Él, alabado sea, es quien concede la victoria y sabe lo que sucede en el futuro.
No se puede rechazar un acto que invita al istijsan, el bien común, por miedo a las consecuencias futuras, pues el futuro es un evento desconocido para los creyentes, y se debe tener confianza en Al-lah que todo resultará para bien del musulmán. 
La tregua se mantuvo durante dos años, pero algunos hombres imprudentes reviviendo rencillas de los tiempos preislámicos la rompieron, entonces los musulmanes lucharon contra los kuraish, y ganaron los creyentes. Por fin podían regresar a casa.
¿Se acuerdan que yo esperaba el momento de la venganza? Bueno me dije: aquí es.
Piénselo, ya el Profeta había hecho el esfuerzo de firmar un acuerdo de paz, había sido amable, hasta había cedido teniendo el poder para no hacerlo, era hora de regresar a casa, espada en mano, a la cabeza de un ejercito de 10.000 soldados
Pero de nuevo la sunna le dio una lección a este corazón de piedra que solemos tener los seres humanos, el Profeta regresó a La Meca, a volver a ver la casa donde vivió con su amada esposa Jadiya (ra), las calles donde aprendió el arte de comerciar, los lugares donde su tío lo llevó de la mano.
Los kuraish que lo habían perseguido se habían hecho ricos con sus posesiones, habían hurtado las posesiones de los otros musulmanes que habían tenido que desplazarse, y sin embargo el Profeta no pidió que las regresaran, ni tampoco permitió que se saqueara la ciudad o a sus habitantes, no pidió un solo dinar como compensación y permitió a los que quisieran de sus enemigos quedarse en La Meca hacerlo.
¿Venganza? No hubo, y sí, en cambio, mucho perdón, reconciliación, la propuesta de crear una mejor ciudad, de fundar La Meca islámica y sobre cimientos de paz, no de sangre.
La vida del Profeta está llena de historias de perdón, no en vano en el Corán Allah le dice:
No te he enviado [¡oh, Mujámmad!] sino como misericordia para todos los seres. (22: 107)
Para concluir quiero decirles que debido a la naturaleza sangrienta de nuestro conflicto, creemos que somos los que más hemos sufrido, los que hemos conocido las mayores atrocidades, hemos visto los hornos para quemar los cuerpos y así no dejar ni rastro, las minas que hieren pero no matan, los bombardeos hechos con cilindros caseros, el uso infame de la motosierra, y eso en los tiempo recientes, porque si remembráramos la gran Violencia no tendríamos tiempo para enumerar las formas de matar que se han inventado en Colombia, pero no somos los únicos, por desgracia el ser humano ha sido y es capaz de mucha crueldad. Y ¿Cuál es el ejemplo del Profeta Mujamad frente a estos actos de barbarie?
Para eso necesitamos conocer la historia: Hind era una bella mujer de La Meca, enemiga del Islam, era una de las que más había perseguido musulmanes e inclusive participó en la tortura de un musulmán esclavo llamado Bilal, ella había jurado asesinar a Hamza, hombre alto, musulmán, tío del profeta, quien por su porte y poder era llamado el León del desierto. En la batalla de Báder, Hamza había asesinado al tío de Hind y por eso ella juró venganza.
En la segunda batalla de los musulmanes, llamada Újud, Hind le ofreció a un esclavo suyo la libertad si era capaz de asesinar a Hamza. Washi, el esclavo, era conocido por su manejo de la lanza. El día de la batalla el esclavo estuvo todo el tiempo buscando a Hamza hasta encontrarlo y tener un tiro certero que lo mató. Después de terminar la batalla, Hind fue al campo de batalla y entre los muertos buscó a Hamza, al hallarlo mutiló el cadáver, le cortó la nariz y las orejas para hacerse un collar, abrió su vientre y le sacó parte del hígado para masticarlo, y luego lo escupió, se subió a una roca y gritó:
"Les hemos hecho pagar por Báder.
y una guerra que sigue es siempre violenta.
No podía soportar la pérdida de Utbah
ni de mi hermano y mi tío y mi primer hijo nacido.
He cumplido mi venganza y cumplido mi promesa.
Usted, O Wahshy, ha mitigado el ardor en mi pecho.
Yo agradeceré Wahshy el tiempo que yo viva
hasta que mis huesos se pudran en la tumba."

Cuando el profeta (byp) se enteró de lo sucedido se entristeció mucho, como nunca antes por la muerte de un ser querido. Hind siguió siendo una enemiga encarnizada por mucho tiempo.
Después de la conquista de La Meca, una vez en la mezquita se reunieron mujeres para hacerse musulmanas, entre ellas estaba Hind completamente cubierta pues no quería que el Profeta la reconociera, y así fue hasta que al hacerle una pregunta él la reconoció y le dijo: ¿eres Hind hija de Útba? Ella dijo: si, soy yo, Hind, el profeta le respondió: "te perdono", continuando con su charla.
Él la perdonó, sabiendo lo que había a hecho a su tío, cómo había torturado musulmanes, azuzado ejércitos en contra de los creyentes, y todo lo que le dijo fue: "Te perdono."
Ese es el ejemplo del hombre que nosotros como musulmanes clamamos seguir.

Seguir la sunna cuando está acorde a nuestros deseos y a nuestras personalidades se hace fácil, seguir la sunna cuando no estamos de acuerdo, ese es el verdadero reto, esa es el verdadero esfuerzo que debemos hacer para islamizar nuestro corazón.


Para finalizar, les quiero aclarar que yo voy a votar por el Sí, pero no porque crea que los combatientes de las FARC son bellas mariposas aleteando sobre nuestras selvas, llanos y montañas, ni porque sea incapaz de ver los errores que hay dentro de las casi trescientas páginas de los acuerdos de paz, sino porque soy musulmana, obedezco las órdenes del Corán y el ejemplo del Mensajero de Al-lah con su sunna.

“Oh Al-lah, Tú Eres la fuente original de paz; de Ti proviene toda paz y a Ti retorna toda paz. Por eso, Haznos vivir con paz; y Permítenos entrar en el Paraíso: la Casa de Paz. Bendito Seas, Señor nuestro, a Quien pertenece toda la Majestad y el Honor”.



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